LA PRESENCIA DE DIOS
Ojo en la distancia del infinito,
Además, muy lejos de lo imaginable,
Y percibo la presencia de mi Dios.
Ojo alem de mares y montañas,
Por lugares que nunca visitaré,
Percibo la presencia de mis Dios, él está allí.
En los senos de los verdes bosques,
En medio de los desiertos abrasadores,
Allí está Dios, siempre está allí.
En los glaciares glaciales,
Cuando la paz celestial flota libre,
Allí siento la presencia de mi Dios.
Me miro bien aquí, dentro de mí,
Dentro de mi yo, soñador y cuestionable,
Y aquí es donde más siento su presencia.
* J.L.BORGES
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